Whassuuuuuuuup, (deformación “de What’s up?” - ¿qué pasa? ) pregunta cada uno de los ociosos amigos yanquis al tubo, y sin esperarlo, excedió los límites del éxito publicitario para convertirse en un ícono generacional adoptado en la jerga de los adolescentes y hasta referenciado en las comedias pochocleras de entonces. (véase Scary Movie).
Y acá una muestra del cerebro publicitario que llevó al triunfo a Barack Obama: 9 años después, una remake con los mismos actores salió al aire en plena campaña electoral.
Con la inteligencia no se da de comer. Pero se vende.
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